jueves, septiembre 07, 2006

Tener clientes antes de empezar

La verdad es que siempre me he preguntado si una empresa podría tener clientes antes de empezar su trabajo. ¿Se podría saber sin la investigación de mercado pertinente? ¿Se podrían conocer sus demandas, antes de crear el negocio que se las satisfaga?

Pues ahora parece que los de Nike tienen una petición directa desde sus clientes: quieren las zapatillas deportivas que utilizaba el personaje interpretado por Michael J. Fox en la película Regreso al futuro II.

Y el entusiasmo el tal, que incluso han diseñado el anuncio publicitario televisivo siguiente, incitándote a su compra:



Como si escribieras un libro con el argumento más ideal para tus lectores. Pura comunicación desde los clientes, vaya.

Y todo un problema si dicha comunicación, de tan directa que es, no es satisfecha por tu empresa: los clientes volarán rápidamente. Es lo que escribí el 27/04/2005 en el blog colectivo de leyes informacionales que creo que pronto publicarán en formato libro desde Infonomia. La denominé Ley de la Empresa de la Sociedad de la Información, y ha sido reseñada en la Universidad de Girona y en el blog literario conValor:

La empresa que quiera ofrecer muchos modelos de un producto, corre el riesgo de no estar preparada para la fabricación de tal variedad de artículos, por lo que puede que parte de aquellos pedidos que reciba sean rechazados por los clientes ante el incumplimiento de los plazos de entrega.

Del mismo modo que hay un exceso de información para los ciudadanos, en la Sociedad de la Información, y que dicho exceso puede provocar una parálisis o un bloqueo en la toma de decisiones, también ocurre que hay un exceso de personalización de los productos que una empresa quiere ofrecer al mercado, ocurriendo que tiene en mente ofrecer muchos productos, para satisfacer a muchos potenciales clientes. Pero al final, se depende de una cadena de producción que no puede adaptarse tan rápidamente a los modelos como lo hacen los usuarios.

Corolario 1: Los clientes nos adaptamos más a los cambios que las empresas

Corolario 2: Los clientes querrán una simplificación de los modelos, para poder tener acceso a los mismos en un plazo de tiempo menor.

Corolario 3: Las empresas tendrán que decidir entre satisfacción por personalización versus satisfacción por plazos de entrega.

Corolario 4: Las empresas propondrán cosas que los usuarios aceptarán, pero que no podrán ser satisfechas sin tener que reformularse completamente. Las empresas podrán generar ideas que las "suicide" a ellas mismas, en cierto modo.

2 comentarios:

Jorge dijo...

Entiendo que históricamente, la clave del éxito de una venta está en ofrecer lo que el consumidor busca, a un precio justo.

Juan Francisco Martínez Cerdá dijo...

Lo interesante es el hecho de que los potenciales clientes puedan unirse para demandar un nuevo producto/servicio. Ahora, con Internet, puede hacerse. Y todo ello sin la supervisión de la empresa.