sábado, febrero 05, 2005

"Los matemáticos somos gente sencilla que no hacemos demasiado ruido, pero somos un valor seguro"



Pues sí, así mismo lo ha dicho Carlos Andradas, presidente de Real Sociedad Matemática Española, con motivo de la inauguración del Congreso "Mat.es 2005", cuya noticia podemos leer en diversos diarios, entre ellos el de Universia.

Una de las cosas demandadas, durante el acto, ha sido el hecho de contar con mayor esfuerzo institucional, empresarial y mediático por mejorar la percepción social de esta disciplina.

La verdad es que me alegra poder contribuir, a través de esta página web, con este objetivo. Esto es lo que quería, y veo que no equivocaba el tiro: hace falta que la sociedad entienda que las matemáticas sirven para algo más que para recibir clases durante el colegio o el instituto.

2 comentarios:

Rober dijo...

Tienes razón, la idea de que las matemáticas no sirven para nada está muy extendida. ¿Piensas que es porque los profesores de matemáticas en el colegio no son habitualmente matemáticos? Yo no he estudiado Matemáticas, pero defiendo que la didáctica de éstas es algo verdaderamente complicado. ¿Se enseña en la carrera de Matemáticas cómo enseñar las matemáticas?

Juan Francisco Martínez Cerdá dijo...

Pues en España depende de la Facultad de Matemáticas que la imparta.

Hay facultades que tienen asignaturas de didáctica (como en Granada,por ejemplo), mientras que en otras no las hay.

Sí que es cierto que la didáctica es realmente complicada, como tú opinas.

En algunos documentos se habla de que se tendría que orientar la carrera de Matemáticas en tres líneas:
- Convertirse en profesor de universidad
- Trabajar en el mundo de la empresa privada
- Convertirse en profesor de secundaria

No obstante, yo creo que la realidad no es tan parcelable, sino que es la simbiosis de estas tres áreas propuestas las que podrían ayudar a motivar al alumnado.

Lástima que no se pueda ser renacentista en estos días. Quizás así se podrían enseñar unos contenidos bajo un punto de vista sistémico y holístico, que es como realmente (quizás) se pueden llegar a aprender, y aprehender, unos contenidos cada vez más interrelacionados entre sí.